Cuando las madres nos equivocamos

El otro día fuimos al parque y sólo salir a la calle la Soysupermayorcon5 cogió una flor silvestre amarilla. La mayoría de las veces estas flores acaban perdidas por el camino. Esta vez la flor llegó al parque donde me pidió que se la guardara. Yo con mi cara de no puedo más, llevo de todo a mis espaldas, y ahora la flor... No sé si os pasa pero yo salgo a la calle casi que con un saco a cuesta cual Mamá Noel en plena campaña navideña: cargadita de juguetes, ropa de recambio, ropa de por si acaso, agua, comida, vehículo de tracción delantera (patinetes)... Y la Soysupermayorcon5 me pide que le aguante la florecita...
 
En el parque cada vez que me venía a decir algo me preguntaba por la flor, y yo como una loca buscándola. ¡Uy mira está aquí! Entonces ella se relajaba y seguía jugando.
 
Al irnos del parque llevaba una mano cerrada y en la otra la florecita pocha. Yo le pedía que me diera la mano y me decía que no quería. Al final le pregunté "¿qué llevas en la mano?" "tierra para plantar la flor en casa y que crezca". Yo miré la flor que estaba mustia, y la determinación de la niña que llevaba toda la tarde guardando la florecita y con el fin de evitarle un disgusto le dije  "la flor ya no va a crecer cuando las cortamos se mueren y ya no crecen". Ella me miró y me preguntó: "mamá me das agua al llegar a casa". En fin... tiene que verlo ella misma pensé: "Ok pero tienes que tener cuidado de que no se moje la moqueta". 
 
Cuando llegamos a casa lo primero que hizo fue pedirme que le pusiera el agua en un pequeño recipiente rojo, donde ella puso además la tierra y la flor, y la dejó en la cornisa de su ventana.
 
Al día siguiente me llamó y me dijo: "ves mamá estabas equivocada".

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