Alumnos españoles suspenden en "vida real"

Según los informes PISA los alumnos españoles de 15 años suspenden en la vida real, y quedan por debajo de las malas notas que ya tienen en matemáticas, ciencias o capacidad lectora.
 
La fiabilidad de los informes PISA me parece cuestionable como mínimo, la web está llena de artículos que cuestionan la validez de dichos informes. Entre otras cosas se cuestiona la selección de "preguntas" que se hacen para evaluar el rendimiento académico ya que estas varían en función de cada país. Además el modelo estadístico utilizado para evaluar los datos parte de un error matemático de base. Para alucinar ¿no? En el siguiente artículo podéis encontrar más información  Objetividad de los informes PISA.

Para evaluar la capacidad para adaptarse a la "vida real" cogen a una muestra de jóvenes de 15 años que tienen que resolver aspectos cotidianos como programar un aparato de aire acondicionado o planear un desplazamiento en metro en una ciudad que desconocida. Para alguien que hace uso habitualmente del metro de una ciudad, planear un desplazamiento en una ciudad desconocida será mucho más fácil, aunque no sepa hacer la o con un canuto, que para alguien que no ha cogido ni tan siquiera el tren en su vida. Así que la elección de estos ítems es por lo menos desafortunada, porque está alejada de la realidad del día a día de muchos adolescentes, precisamente lo que se pretende evaluar. Yo cuando tenía 15 años no sabía poner la lavadora, no había cogido nunca el metro sola, ni viajaba por el mundo. Esas han sido cosas que han ido llegando a mí vida y las he ido haciendo muy "adaptadamente". Que tal si para evaluar la adaptación a la vida real usan variables como: asertividad, adaptación al grupo de iguales, conocimiento del entorno en el que viven, autoestima, percepción de la relación parental...
 
A parte de esta elección tan poco acertada de ítems, me parece inverosímil que se mida la calidad de la educación de un país por la capacidad de sus adolescentes para adaptarse a la vida cotidiana (entendida esta cotidianidad como la programación de una lavadora), porque las cosas cotidianas hay que enseñarlas en casa, no en el colegio. La escuela no puede, ni debe, ni quiero que le enseñe todo a mis hijos.  ¿Cuántas más cosas vamos a exigir a nuestras pobres escuelas? Los padres somos los primeros y más importantes educadores de nuestros hijos, educarlos es nuestra obligación. ¿Sabíais que en Finlandia el 80% de los padres acuden con sus hijos/as a la biblioteca los fines de semana, que se consideran a sí mismos los primeros educadores de sus hijos y que el gobierno favorece al conciliación familiar y escolar?

Además no podemos exigir a los profesores que encima que les recortan, les cambian las leyes educativas cada 4 años, les culpan de todos los males de la sociedad, no sean respetados como profesionales, que encima se les exijan alto rendimiento tanto a nivel académico como a nivel cotidiano, emocional, social,  relacional, cívico, solidario, vial... y, claro está, todo ello regado con altas dosis de creatividad e imaginación. Por cierto ¿sabíais que en Singapur, que ocupa el primer puesto en los informes PISA, el salario de los profesores está igualado al de los ingenieros y abogados? ¿Que la profesión de profesor/a tiene un alto prestigio? Curioso.
 
En relación con este informe un señor llamado Andreas Schleicher responsable de Educación de la OCDE afirma: “La economía mundial no se centra en lo que se sabe, sino en lo que se puede hacer con lo que se sabe”.  Tengo que decir que cada vez que oigo las expresiones economía mundial o mercado laboral, junto a la palabra educación me dan ganas de salir a gritar como una loca a la calle ¡¡¡¡PERO QUIEN SE HAN CREIDO USTEDES QUE SON!!!!!. A ver si nos entendemos, yo no quiero saber nada de la economía mundial (hablando de educación), me da exactamente igual en que se centre, no quiero que la escuela prepare a mis hijos/as para el mercado laboral. Yo quiero que mis hijos sean felices yendo al colegio, que tengan amigos, que aprendan, que se les evalué por su capacidad de superación y de aprendizaje. A lo mejor parece barato o poco realista, pero es que la despiadada economía mundial ya los va a j**** bastante cuando sean adultos, para permitirle que les condicione su infancia y su educación.  Yo digo que sea la economía mundial la que se prepare para satisfacer las necesidades de mis hijos ahora y en el futuro.
 
No creo que la educación en España sea tan mala como dicen dichos informes PISA, tenemos profesionales que hacen una gran labor y unos alumnos con mucho potencial. Lo que si es cierto es que hay cosas que deben mejorar y yo las ubicaría a nivel político y social. Hay que legislar para proteger a la educación contra el adoctrinamiento político (ojo que aquí no se salva ningún partido), dotarlas con los recursos necesarios (en UK, en la guardería de mi hijo hay 19 niños/as de entre 2 y 5 años, y tienen 4 o 5 maestras),  tener buenas políticas de conciliación familiar, y socialmente hay que darle la responsabilidad justa a las escuelas (insisto, no tienen que enseñarlo todo), el prestigio necesario a los profesores y asumir nuestro papel como principales educadores de nuestros hijos.

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